¿Huevos blancos o morenos?

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El color de los huevos, cuestión de gustos.


Huevos morenos y huevos blancos
Huevos morenos y huevos blancos

Alimento habitual

Los huevos de las aves constituyen un alimento habitual en la alimentación de los humanos. Se presentan protegidos por una cáscara y son ricos en proteínas (principalmente albúmina, que es la clara o parte blanca del huevo) y lípidos.

Son un alimento de fácil digestión, componente principal de múltiples platos dulces y salados, y una parte imprescindible en muchos otros debido a sus propiedades aglutinantes.

¿Porque existen huevos blancos y huevos morenos? 

El color depende de la raza de la gallina. En general, son las gallinas blancas las que ponen huevos de ese mismo tipo, y las marrones lo propio.

¿Son mejores los huevos morenos que los blancos?

El color de la cáscara no tiene que ver con el valor nutricional del huevo. En diferentes regiones del mundo se tienden a preferir unos frente a otros.

¿Tienen mayor poder nutritivo?

La composición nutricional del blanco y del moreno es la misma. En general, los blancos se asocian a mayor higiene y los pardos a más naturales, pero en realidad son iguales y poseen las mismas propiedades organolépticas.

¿Tienes la cáscara más resistente los huevos morenos?

No, este factor se debe a la edad de la gallina ponedora. Mientras más joven, mayor será la contextura de la cáscara.

¿Y el color de la yema?

Muchos consumidores se fijan en el color de la yema como prueba de la calidad del producto. Sin embargo, ésta no depende más que de lo que quiera el productor, es decir, de cómo alimente al animal.
En Alemania no se da maíz a las gallinas porque gusta más la yema blanca, mientras que aquí (en España) la preferimos amarilla. Esto altera el pigmento pero no sus valores nutricionales.

Aves, gallinas, pollos, gallos
Aves, gallinas, pollos, gallos


¿Porqué no existen huevos blancos en los supermercados?

Inicialmente, los productores avícolas distribuían huevos blancos, entre otros motivos, porque su color transmitía una imagen de limpieza e higiene de la que carecían los morenos. Además, las gallinas blancas son más pequeñas que las pardas, por lo que ocupaban menos espacio en sus granjas y, además, necesitaban una menor cantidad de comida.

Los huevos pardos (morenos) quedaron reducidos a los que ponían las gallinas que criaban las personas que vivían en pueblos. Este hecho motivó que, de forma inconsciente, el público empezara a asociar el huevo marrón con un producto rico y natural, procedente de aves que vivían en semilibertad. La demanda de este curioso producto aumentó.

Al darse cuenta de ese hecho, los productores comenzaron a sustituir las gallinas blancas por las pardas, que, además, resultaron ser mejores ponedoras. Desde entonces, los huevos marrones procedentes de granjas masificadas han inundado el mercado.

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Fuentes

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