14 de enero de 2008

Dualidad, complementariedad


Dos colores (luces) se llaman complementarios cuando su unión produce el blanco. Se neutralizan, al igual que la energía positiva neutraliza la negativa. Como la energía, el color, siendo un atributo de ésta, asocia la vida a esa dualidad de fuerzas.

Este hecho esta comprobado con el fenómeno de los fosfenos. Al mirar con insistencia un color, y seguidamente cerrar los ojos, se comprobará que se ve un color completamente diferente del primero. Este color es el complementario del que impresionó la retina del ojo.

Yin yang. (*)
Este fenómeno es una característica del ser vivo, la cual nos indica que a cualquier estímulo agresivo, responde reaccionando para oponerse a este, puesto que la naturaleza siempre busca el equilibrio. Toda acción causa una reacción.

La dualidad se halla presente en la filosofía humana desde tiempos remotos, y uno de los ejemplo que indican esto es el milenario símbolo del yin y el yang.

El yang es de color blanco, con un punto negro en el centro. El Yin es de color negro con un punto blanco en el centro. Significa esto que cada fuerza contiene en ella su opuesta.

Esta oposición se sitúa en torno a todos los colores complementarios. En otro artículo veremos que las cualidades de frío y calor correspondientes a los colores también se sitúan como opuestas. A un color cálido le corresponde como opuesto un color frío.

Esta estructura de dualidad, complementariedad, nos enseña que el equilibrio se consigue siempre asociando elementos opuestos. Dicho de otra manera, si cogemos un litro de agua fría y otro de agua caliente, el equilibrio lo obtendremos mezclando la mitad de cada, lo que nos conducirá a obtener agua tibia, ni fría ni caliente, en equilibrio con respecto a las dos primeras.

Imagen wikipedia

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